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Qué es E-E-A-T: los 4 criterios y qué se puede hacer

Experiencia, pericia, autoridad y confianza. No es un factor de ranking ni una métrica: es el vocabulario con el que Google describe contenido confiable.

Sebastián CardozoCofundador de Ranker y de Crecerank6 min de lecturaPublicada el Revisada el

Puntos clave

  • E-E-A-T son cuatro criterios de las guías para evaluadores de calidad de Google, no una métrica que el algoritmo calcule.
  • La primera E, experiencia de primera mano, es la más difícil de fingir y la que más separa contenido genuino de relleno.
  • Se demuestra con cosas verificables: quién firma, qué hizo, qué fuentes cita, qué fecha tiene.
  • No hay forma de medirlo ni de auditarlo con una herramienta: cualquier «puntaje de E-E-A-T» es una invención del proveedor.

Lo primero que hay que sacarse de encima: no es un factor de ranking. No hay un número de E-E-A-T en ningún lado. Son criterios que usan los evaluadores humanos para juzgar resultados, y esos juicios se usan para entrenar y calibrar los sistemas. La influencia es real pero indirecta.

De dónde sale E-E-A-T: las guías para evaluadores

El término viene de las guías que Google publica para sus evaluadores de calidad: personas contratadas para puntuar resultados según criterios documentados. Esas puntuaciones no mueven ninguna página. Sirven para responder otra pregunta: cuando cambiamos el sistema, ¿los resultados mejoraron o empeoraron?

Durante años fueron tres letras, E-A-T. La primera E —experiencia de primera mano— se agregó después, y no es un detalle cosmético: apareció cuando el problema dejó de ser el contenido incompetente y pasó a ser el contenido competente escrito por alguien que nunca tocó aquello de lo que habla.

Entender ese origen evita la trampa más común: tratar E-E-A-T como una casilla que se marca. No hay a quién mostrarle la casilla marcada.

Los 4 criterios de E-E-A-T, en orden de dificultad

Los cuatro criterios de E-E-A-T ordenados por dificultad: experiencia, pericia, autoridad y confianza, con qué pregunta responde cada uno.
No es una métrica que Google calcule. Es el vocabulario con el que describe contenido confiable.Descargar imagen

Experiencia. ¿Quien escribe lo hizo? Probaste la herramienta, migraste el sitio, atendiste al cliente. Es lo más difícil de simular y lo que más nota un lector.

Pericia. ¿Sabe del tema? Formación, trayectoria, trabajo publicado. Se puede tener pericia sin experiencia directa: un académico que estudió el fenómeno sin haberlo vivido.

Autoridad. ¿Lo reconocen los demás? Enlaces, citas, menciones en sitios del rubro. Es la única de las cuatro que no depende de vos.

Confianza. La que engloba a las otras tres, y la que Google describe como la más importante. ¿Se puede confiar en esta página? Quién la firma, si hay cómo contactar a alguien, si las afirmaciones tienen respaldo, si la fecha está a la vista.

Las cuatro se evalúan sobre la página concreta, no sobre el dominio en abstracto. Un sitio con mucha autoridad puede publicar una página pobre, y esa página es pobre.

En una tienda esto se vuelve muy concreto: «¿este sitio es confiable?» es una de las seis dudas que frenan una compra, y se responde con datos verificables. Las otras cinco están en las objeciones que no respondés.

Qué puede verificar Google y qué no

Qué señales de EEAT son verificables desde la página —quién firma, qué hizo, de dónde sale un dato, cuándo se revisó— y cuáles no lo son directamente.
Todo el trabajo de EEAT consiste en mover cosas de la mitad de abajo a la de arriba.Descargar imagen

De ahí sale por qué la pregunta «¿esto lo escribió una IA?» no lleva a ningún lado: no es verificable, y las herramientas que dicen contestarla fallan en las dos direcciones. Lo que Google sí evalúa está en qué dice su política sobre el contenido hecho con IA.

Esta es la distinción que vuelve accionable todo lo anterior. Un evaluador —y un modelo— solo puede juzgar lo que está escrito en algún lado.

Señal¿Se puede verificar desde la página?
Quién firmaSí, si hay nombre y una página de autor
Qué hizo esa personaSí, si está descrito
De dónde sale un datoSí, si hay enlace a la fuente
Cuándo se revisóSí, si la fecha está publicada
Si el autor sabe del temaSolo indirectamente
Si el contenido es honestoNo directamente

Todo el trabajo práctico consiste en mover cosas de la mitad de abajo a la de arriba. Cuando lo que hay que volver verificable es una persona y no una empresa, el trabajo cambia de forma: está en GEO y marca personal. «El autor es un experto» no es verificable; «el autor es esta persona, que hizo estas cosas» sí.

Por qué importa para GEO

Las mismas señales que un evaluador humano busca — autor identificable, fuentes citadas, fecha visible — son las que hacen que un modelo tenga menos riesgo al citarte. No es coincidencia: los sistemas generativos se entrenan para evitar afirmar cosas que no puedan sostener.

Qué hacer para mejorar tu E-E-A-T: 6 acciones

  • Firmá las entradas con una persona real, con una página de autor que diga qué hizo.
  • Poné fecha de publicación y de última revisión, y que la de revisión cambie solo cuando algo cambió de verdad.
  • Citá las fuentes de los datos, con enlace.
  • Decí lo que no sabés. Una entrada que marca sus límites es más confiable que una que los esconde.
  • Hacé visible cómo se corrige un error: a quién se le escribe y qué pasa después.
  • En temas YMYL, el listón sube: ahí las credenciales y las fuentes dejan de ser un plus.

Las dos fuentes que hay que leer son las directrices para evaluadores de calidad de Google (PDF, largo pero es la fuente) y su guía sobre contenido útil y fiable.

Los 5 errores de E-E-A-T más frecuentes

Inventar una biografía de autor. Una página de autor con logros vagos y sin nada contrastable es peor que ninguna: agrega una afirmación más que no se sostiene.

Firmar con «el equipo editorial». No hay a quién atribuirle nada, que es exactamente lo contrario de lo que se busca.

Actualizar la fecha sin actualizar el contenido. Funciona un tiempo y después no funciona, y mientras tanto el sitio le está mintiendo a quien lo lee.

Comprar un «audit de E-E-A-T». No existe la métrica, así que el número que devuelva la herramienta se lo inventó la herramienta.

Agregar marcado de autor sin la página de autor. El dato estructurado apunta a algo que no existe.

E-E-A-T y contenido escrito con IA

Es la pregunta del momento y tiene una respuesta razonablemente clara: lo que importa no es cómo se produjo el texto sino si hay alguien que responda por él.

Las tres capas de la autoría: la página de autor, el marcado de persona y las referencias externas, que es la única que un buscador puede tratar como evidencia.
Las dos primeras las escribís vos. La tercera es lo que dicen los demás, y por eso es la que pesa.Descargar imagen

Un borrador asistido por un modelo, revisado y firmado por una persona que verificó los datos, es contenido con autor. El mismo borrador publicado sin que nadie lo lea es contenido sin autor, se firme o no.

De ahí que la peor decisión posible sea la intermedia: poner la firma de alguien sobre un texto que esa persona no revisó. Rompe la única de las cuatro señales que se sostiene sola, que es la confianza, y la rompe de una forma que un lector detecta en el primer error.

Declarar el estado real —esto es un borrador, esto está verificado— cuesta menos y envejece mejor.

Estado de esta entradaRevisada por Sebastián Cardozo el 26 de sept de 2026. Si detectás algo que dejó de estar vigente, o directamente un error, escribinos: se corrige y el cambio queda anotado acá abajo con su fecha.

Historial de revisiones

  1. Se aplicó el playbook: título y encabezados descriptivos, tarjeta de definición y tres imágenes descargables.
  2. Se amplió de un resumen de los cuatro criterios a la entrada completa: de dónde sale el término, qué es verificable y qué no, los errores frecuentes y qué hacer cuando el contenido lo escribe una IA.
  3. Publicada.